Jornada de trabajo ¿Se trabajaba más horas hace 100 años?

08 Feb, 2022

1.- El Real Decreto de 4 de abril de 1919.

 

El año 1919, en España, más de 100.000 personas paralizaron la economía durante 44 días con la “Huelga de La Canadiense”. Con este movimiento, los trabajadores demandaban mejores condiciones de trabajo, especialmente relativas a la jornada de trabajo, y todo ello derivo en que el 4 de abril del año 1919 se publicara en el la Gaceta de Madrid (Nuestro BOE) un Real Decreto que establecía lo siguiente:

 

Artículo 1º. La jornada máxima legal será de ocho horas al día o cuarenta y ocho semanales en todos los trabajos a partir de 1º de Octubre de 1919.  

 

Artículo 2º. Los Comités Paritarios profesionales se constituirán antes de 1º de Julio y propondrán al Instituto de Reformas Sociales las industrias o especialidades que deban ser exceptuadas por imposibilidad de aplicar dicha jornada."

 

Como puede observarse, el artículo 1º del Real Decreto de 1919 diferenciaba la jornada diaria máxima  y la semanal máxima:

  • Jornada diaria máxima:  8 horas.
  • Jornada semanal máxima: 48 horas.

 

Por otro lado, el artículo 2º del Real Decreto de 1919, permitía que los gobiernos (mediante un “Instituto oficial”) dejaran fuera de los límites de la jornada a los trabajadores de ciertas "industrias y especialidades" por "imposibilidad".

 

Y os preguntaréis, ¿Por qué podía considerarse "imposible" trabajar solo 8h diarias en una industria y en otras no?  ¿Por qué había trabajos en los que la jornada máxima no podía ser tan máxima como en otros?

 

Pues porque lo decía el Rey, que por algo empezaba diciendo que el Real Decreto era un acuerdo de “MI Consejo de Ministros”  y lo terminaba firmando con un “Alfonso” a secas. Ya que todo el mundo sabe que si eres Rey, y tienes un consejo de ministros propio no necesitas poner tus apellidos.

 

Lógicamente, en los 100 años que han transcurrido, los medios de trabajo han mejorado sustancialmente y ha aumentado la productividad en prácticamente todos los sectores, por lo tanto, es presumible que las jornadas de trabajo máximas se hayan adaptado a esa nueva realidad. ¿O no?

 

2.- Regulación actual: Estatuto de los Trabajadores.

 

La jornada siguió siendo de 48 horas semanales hasta que se redujo a 43 horas semanales en el año 1980, al publicarse el primer Estatuto de los Trabajadores. Tres años despues en 1983 se redujo a 40 horas semanales, y como veremos así sigue hasta el día de hoy.

 

En concreto, el Estatuto de trabajadores establece en su artículo 34.1: La duración máxima de la jornada ordinaria de trabajo será de cuarenta horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual. Asimismo, el 34.3 ET establece:"El número de horas ordinarias de trabajo efectivo no podrá ser superior a nueve diarias, salvo que por convenio colectivo o, en su defecto, acuerdo entre la empresa y los representantes de los trabajadores, se establezca otra distribución del tiempo de trabajo diario, respetando en todo caso el descanso entre jornadas".

 

Como puede observarse, actualmente también se realiza una distinción entre jornada diaria máxima y jornada semanal máxima.

 

  • Jornada diaria máxima:  9 horas, ampliables.
  • Jornada semanal máxima: 40 horas, pero en promedio anual. Lo que supone que es legal trabajar 49 horas una semana, a cambio de un día libre por ejemplo.

 

En conclusión, la jornada diaria máxima es indiscutiblemente peor ahora que hace 100 años, y la jornada máxima semanal, es mejor ahora en un cosa, pero peor en otra.

 

Podríamos pensar que al menos nos encontramos en una democracia en la que no se toman decisiones arbitrarías para favorecer sin motivo alguno a algunas industrias y sectores como sucedía con el artículo 2 del Real Decreto de 1919. 

 

Pues pasa. El Real Decreto 1561/1995, de 21 de septiembre, firmado por el nieto de Alfonso XIII, establece "ampliaciones o limitaciones en la ordenación y duración de la jornada de trabajo y de los descansos para aquellos sectores y trabajos que por sus peculiaridades así lo requieran". ¿Os suena de algo?

 

Llegados a este punto, algunos pensarán, "habrá algunos sectores en los que efectivamente existen peculiaridades que requieren un tratamiento diferente que otras".  Vamos a ver según ese Real Decreto de 1995 que  “sectores y trabajos” tiene “peculiaridades” que requieren jornadas de trabajo más amplias.

  • Los empleados de fincas urbanas. Los porteros de edificios (Artículo 3º). Estas personas no tienen por qué descansar 12 horas entre jornadas y les basta con 10 horas 
  • En labores agrarias (Artículo 5º) pueden trabajar hasta 60 horas semanales y 12 horas diarias. 
  • En comercio y  hostelería (Artículo 6º) no hace falta descansar día y medio semanal, sino que les basta con uno y acumular el medio una vez al mes. 
  • En la hostelería (Artículo 7º) tampoco es necesario descansar 12 horas entre jornadas sino que les basta con 10. 
  •  A los transportistas (Artículo 10º) aparte de su jornada máxima de 40 horas tienen otras 20 horas "de presencia" y les vale con descansar 10 horas entre jornadas y acumular los días libres a lo largo de un mes.
  • En las empresas con trabajo a turnos (Artículo 19º), basta con descansar 7h el día en el cambio de turno.

¿Y por qué este tratamiento diferente? 

La exposición de motivos señala que "la regulación de jornadas especiales de trabajo, constituye una tradición en nuestro Derecho". Pero si queréis saber a qué se debe esa tradición y por que en algunos trabajos e industrias la jornada máxima no pueda ser "tan poco máxima" como en otros me temo que no tengo una respuesta.

Podría aventurarme a decir que a los transportistas les gusta mucho conducir su camión, que en hostelería son muy trabajadores, y que los trabajadores del campo son tipos muy duros. Pero realmente, desconozco cual es la finalidad de semejante arbitrariedad porque ni soy Alfonso, ni soy ministro.

 

 

Última edición: Feb, 2022