Se dicta la primera resolución que considera a un perro como ser dotado de sensibilidad.

24 Ene, 2022

El Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Oviedo, ha dictado la primera resolución que se ampara en el artículo 333 Bis del Código Civil, que entró en vigor el pasado 5 de enero y que, entre otras cosas, considera a los animales como seres dotados de sensibilidad.

Los hechos se remontan a hace cuatro años cuando el propietario del perro, un cruce de pitbull y pastor belga que en aquel momento tenía un año, le pidió a una amiga que se lo cuidase porque se mudaba fuera de España.

Tras dos años fuera de España el primer propietario regresó, le pidió a su amiga que se lo devolviese y esta se negó rotundamente.

El propietario del animal interpuso una demanda solicitando la devolución del perro, y la sentencia le dio la razón en primera instancia. En el juicio, la poseedora del perro acreditó que el mismo se encontraba perfectamente cuidado, y que el propietario se había desentendido absolutamente de todo ello en su estancia fuera de españa, y también se alegaba el daño que se causaría al animal el cambio de entorno.

La sentencia estimó la demanda interpuesta por el propietario basandose en la regulación anterior, la poseedora del perro recurrió la sentencia, y el propietario del perro solicitó la ejecución provisional de la misma mientras se tramitaba el Recurso de Apelación.

El auto dictado por Juzgado de Primera Instancia nº 11 de Oviedo desestima la solicitud de ejecutar provisionalmente la Sentencia hasta que recaiga resolución firme, evitando hasta entonces que un perro se separe de la que ha sido su cuidadora en los últimos cuatro años ya que, a su juicio, «en tanto no se decide definitivamente la titularidad dominical del animal por medio de sentencia firme, el bienestar del animal aconseja no establecer cambios en su situación actual; cambios que podrían no ser definitivos y que podrían generar un sufrimiento innecesario al animal que se vería separado de forma brusca de quien ha sido su cuidadora, al menos, durante los últimos tres años».

Conforme con la Sentencia, "el eventual daño que se le pueda causar al animal por el cambio de entorno para el caso de que se dicte sentencia revocando la dictada en primera instancia no puede ser enmendado ni compensado" y por lo tanto "no estamos ante la entrega de una cosa sino de un animal que, en palabras del art. 333 bis del Código Civil actualmente en vigor desde el 5 de enero de 2022, es un ser vivo, dotado de sensibilidad, de manera que todas las decisiones que afecten a un animal deben asegurar su bienestar conforme a las características de cada especie».

Además, la titular del Juzgado valora que, “como dice la sentencia que sirve de título a la ejecución, desde marzo de 2019 el hombre no ha tenido contacto con el animal durante casi 3 años” y la demandada (ahora ejecutada) “ha cuidado de él con la máxima diligencia posible, alimentándolo y dándole los cuidados que necesitaba” y “hubo una falta de responsabilidad hacia las necesidades básicas del animal” que se imputa al hombre. 

Última edición: Ene, 2022